Cuando una obra abandona el taller del artista, su próximo paso es que los espectadores puedan disfrutarla. Hace tiempo, no existían muchas opciones para poder apreciar una obra. En principio, las personas no se encontraban muy conectadas y un artista solía mostrar su obra a través de galerías y museos. Estas instituciones siempre tuvieron un alto valor para la comunidad artística pero, con el tiempo, surgieron nuevos espacios igual de interesantes.
En la actualidad, Internet se convirtió en una herramienta fundamental y el arte debió buscar su lugar en la red global. Los trabajos artísticos abandonaron los circuitos tradicionales y ahora intentan acercarse a la audiencia a través de la tecnología. Es así que en mi cuenta de Facebook no sólo tengo a mis amigos conocidos sino también a galerías de arte y grupos de creadores que quieren promocionar sus obras.
Los blogs son otro ejemplo. Varios artistas poseen sus propios espacios para mostrar sus trabajos y mostrar la evolución artística. Las ferias se han hecho más populares con el correr de los tiempos, y eventos como ArteBa (una feria de Buenos Aires) se transforma cada año en un desfile de compradores pero también de curiosos que quieren saber las últimas novedades y, ¿por qué no?, tomarse un café entre cuadros prestigiosos.
Pocos son los que quedan ajenos a este fenómeno artístico y es por eso que me pregunto hasta qué punto es posible que los museos puedan adaptarse a estos nuevos tiempos. Si bien nada se compara con ver la obra de arte en vivo y en directo, la realidad es que muchos artistas no tienen la fama suficiente para ser exhibidos en una muestra. Es así que mostrar sus trabajos en blogs u otros soportes permite que mucha gente los conozca desde comodidad de su casa.
El ambiente del museo es especial. Reina un silencio total, los cuadros cuelgan de manera perfecta. Las obras se pueden observar delante de nosotros sin intermediarios o errores de conexión. Pero tampoco se puede frenar a la tecnología que avanza. ¿Será que los museos le dejaran paso a las ferias? ¿Serán los sitios de Internet los lugares correctos para exhibir obras? Vale la pena preguntarse, ¿Cómo se disfrutará al arte en el futuro?

aunque Internet gana la batalla, yo sigo prefiriendo los museos!
kiss!
Coincido con Angel Negro, los museos son irremplazables, pero es innegable la influencia de “lo virtual”, y está bueno que sirva para acercarnos al arte (en el fondo somos cómodos)
Besos!
PD. ojo con irse para trashyland
!!!!
Que afortunada me siento cuando voy a un museo y puedo contemplar en vivo una obra que me gusta, es algo que los que amamos el arte entendemos y apreciamos, que maravilla!!!!
Besos cielo
Internet nos acerca a un montón de cosas y eso es positivo. Se logra un mayor grupo de interesados, quizás se puede observar las cosas desde otra perspectiva y así, el arte se transforma.
Si bien nada reemplaza a un museo (supongo, no soy muy amiga de pararme delante de una pintura), la posibilidad de acercarnos a lugares como el Museo del Louvre a través de una herramienta multimedia me parece sumamente válido.
La tecnología acercó al mundo y es positivo que el arte se nutra de blogs, de redes sociales para mostrar todo el espectro y no reducirse a Da Vinci, Van Gogh y Picasso.
Un ejemplo, es que este blog a mi me acerca al arte y me permito reflexionar sobre ello sin sentirme señalada. Deja de hacerlo exclusivo para permitirnos a todos apreciarlo.
Me gusta ir a los museos, pero si de plano, la galería cierra muy temprano, y temprano no puedo salir de casa porque sufro una alergia contra y por el Sol, sólo puedo salir de noche, así que si no se me da el caso de apreciarlo en persona, opto por la tecnología.
Tristemente en internet no se pueden apreciar las cosas en su totalidad. Las texturas, algunos detalles o los tamaños se pierden.
Como con muchas otras cosas nos quedamos con el resumen. Y si bien, hace posible conocer obras que de otro modo sería difícil (la distancia, el tiempo, los artistas no conocidos), dudo que algún día igual la experiencia de ir a un museo.
Saludos